lunes, 8 de diciembre de 2025

Museo Nacional de Antropología (II)

Paloma en la planta superior del Museo Nacional de Antropología de México dedicada a la Etnografía.

Las salas de Etnografía del Museo Antropológico.

Las 11 salas de la planta primera del museo están dedicadas a la Etnografía: (1) Pueblos Indios, (2) Gran Nayar, (3) Puréecherio, (4) Otopames, (5) Sierra de Puebla, (6) Oaxaca: la región de las nubes, (7) Costa del Golfo: Huasteca y Totonacapán, (8) Mayas de la planicie y Selva, (9) Mayas de las Montañas, (10) El Noroeste. Sierra, desiertos y valles y los (11) Nahuas.

La verdad es que esta parte del museo la vimos deprisa y corriendo porque se acercaba ya la hora de cerrar. No obstante pudimos recrearnos un poco contemplado las máscaras, vestidos, telas, trajes regionales, artesanía y y algunas pinturas y murales de las distintas zonas de Méjico.


Vitrina con máscaras usadas en actos ceremoniosos del estado de Guerrero (s. XX). 


Mari Carmen, Juana y Paloma junto a un "Árbol de la vida" de Miguel Ángel González, Mestizo, Siglo XX, Metepec,
Estado de México. El Árbol de la Vida representa a Adán y Eva y la diversidad indígena y afrodescendiente de México.


Detalle del "Árbol de la vida" de Miguel Ángel González, Mestizo, Siglo XX, Metepec, Estado de México.




jueves, 4 de diciembre de 2025

Museo Nacional de Antropología (I)

 

Paloma y JC posan en el vestíbulo del Auditorio Jaime Torres Bodet en el Museo Nacional de Antropología,
delante del mural "Dualidad" (1964), del artista mejicano Rufino Tamayo, que representa la lucha entre
Quetzalcóat (la serpiente verde) y Tezcatlipoca (el jaguar rojo).


En la guía turística dedicada a la Ciudad de México, de la editorial Anaya, entre los 10 lugares inolvidables de esta mega urbe, el Museo de Antropología ocupa el número dos, después del Zócalo. Esta es la importancia que tiene este museo, uno de los principales atractivos de México, que recibe más de dos millones de visitantes cada año y que es uno de los más importantes museos arqueológicos de América.

En principio la visita al MAN de Ciudad de México no estaba incluida en nuestro viaje, es más, apenas quedaba hueco en todo el programa del circuito para poder acercarnos a él. El último día teníamos programado visitar Teotihuacán por la mañana y la Plaza Mariana y la Basílica de Guadalupe por la tarde, pero gracias a nuestro guía Francisco, pudimos hacer estas dos visitas por la mañana y tener libre la tarde. Después de comer, a la vuelta de Teotihuacán, nuestro autobús, que iba dirección del hotel, nos dejó a algunos de nosotros en el paseo de la Reforma, muy cerquita del Museo, y llevó al resto de la gente al hotel.

Explorando el Museo

El Museo de Antropología de México no se distingue por su monumentalidad, ni por su diseño ultramoderno al estilo "Gerry", más bien es todo lo contrario, pasa desapercibido entre la alameda del bosque de Chapultepec, en el Paseo de la Reforma, y solo cuando te acerques es  cuando sientes como que entras en un sitio privilegiado. Su construcción está configurada en forma de U. Traspasado el vestíbulo de entrada, se pasa a un gran patio interior desde donde se puede acceder a las dos plantas del edificio. En la planta baja se encuentran 12 salas dedicadas a la Arqueología, mientras que en la planta alta hay dispuestas 11 salas dedicadas a la Etnografía. En nuestro caso hicimos la visita juntos Mari Carmen, Juana, Paloma y yo. La entrada nos costó 100 pesos (5 euros) por persona y la adquirimos en una de las máquinas expendedoras que había en el vestíbulo.


Paloma, Juana y Mari Carmen posan en el gran patio central del MNA.

El patio central

Nada más entrar al museo y una vez traspasado el amplio vestíbulo donde está la tienda-librería a la izquierda y un auditorio a la derecha, accedemos a un gran patio central donde destacan, en primer lugar, una enorme columna de bronce en forma de paraguas invertido y a continuación un gran estanque de agua que acoge en su interior la escultura de metal de un caracol, símbolo del viento, en referencia al dios Quetzalcóat. Se trata de un lugar al aire libre apacible, luminoso y refrescante donde los visitantes  aprovechan cualquier momento para relajarse, charlar y descansar.

Paloma y JC bajo la techumbre de la gran columna de once
metros de alto ubicada en el patio central del MNA.

"El Paraguas"

Esta columna, popularmente conocida como "El Paraguas", está considerada como un hito de la arquitectura moderna, dado el peso que debe soportar de su techo. Obra de los hermanos artistas, José y Tomás Chávez Dorado, su construcción se asemeja a una especie de paraguas invertido que, al mismo tiempo, es una fuente circular. El techo que sostiene esta columna tiene forma de pirámide invertida  (4.000 m2). La columna está decorada con relieves en bronce inspirados en los cuatro puntos cardinales que representan algunas de las etapas de la historia de México. Cuando visitamos el museo esta fuente de la columna no estaba en funcionamiento, lo que por otra parte nos permitió acercarnos para ver mejor los detalles de la misma.


Otra perspectiva del patio central del museo con el estanque y "El Paraguas", al fondo.

Dado el poco tiempo del que disponíamos, pues llegamos casi a las cinco de la tarde y cerraban a las seis, decidimos ver las obras más destacadas del Museo que ya tenía anotadas previamente Paloma en su libretita.

Paloma y JC junto a la Piedra del Sol o Calendario Azteca (1469-1481),
en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología de México.


1. Piedra del Sol o Calendario Azteca. Periodo Posclásico (900-1521 d.C.), basalto, diámetro 358 cm. Mexicas.

Esta pieza, considerada la joya del Museo, fue esculpida durante el reinado de Axayácat (1469-1481), en pleno esplendor de Tenochtitlan, es decir 30 o 40 años antes de que  Hernán Cortes fuese recibido por Moctezuma II. Se trata de una gran escultura que conmemora la era del Quinto Sol. Éste aparece representado en el centro por el rostro de Tonatiuh, alrededor del cual se encuentran cuadretes con los cuatro soles anteriores. Se le denomina también calendario azteca por sus múltiples signos relativos al tema.


Paloma en el Museo de América. En el centro, al fondo, se exhibe una copia de la Piedra del Sol o Calendario Azteca, cuyo original está en el Antropológico de Ciudad de México.

La Piedra del Sol fue descubierta el 27 de diciembre de 1790 durante las obras  de remodelación de  la plaza mayor de la Ciudad de México. Una copia de la misma se exhibe en el Museo de América de Madrid, que visitamos Paloma y yo unos días antes de iniciar el viaje.


Paloma junto a la "Cabeza colosal olmeca", una de las 8 descubiertas en San Lorenzo, cerca de Veracruz.


2. Cabeza colosal olmeca. Preclásico (h. 2250 a.C.-200 d.C.) o Preclásico medio (h. 1200-400 a.C.), basalto, altura 269 cm; ancho 183 cm. Culturas del Golfo.

Los primeros artistas de Mesoamérica fueron los escultores olmecas, creadores de un estilo característico.  Esta cabeza forma parte de un grupo de 8 cabezas colosales descubiertas en la zona de Veracruz más próxima a Tabasco y se conocen como las cabezas colosales de San Lorenzo (Veracruz). Para su construcción utilizaron duras rocas volcánicas como el basalto para crear espectaculares monumentos.


JC y Paloma junto a la escultura Chac Mool que para unos era una deidad y para otros una piedra de sacrificio.


3. Chac Mool. Posclásico (900-1521 d.C.), piedra, altura: 160 cm; largo: 110 cm. Mayas.

Los invasores toltecas hicieron del estratégico asentamiento de Chichén Itzá su nueva capital y de las efigies yacentes denominadas  Chac Mool sus más típicas esculturas. Se trata de una figura humana reclinada, con los codos sobre el suelo y las manos en el abdomen, considerada como la representación de una deidad o una piedra para los sacrificios.


JC y paloma junto a la figura gigante de un guerrero tolteca en traje de gala
conocida como el Atlante de Tula (900-1521 d.C.).


4. Atlante de Tula. Atlante que representa a un guerrero. Periodo Posclásico (900-1521 d.C.), basalto, altura 460 cm; ancho: 99 cm. Toltecas.

Popularmente denominados atlantes, cuatro de estas columnas de piedra fueron halladas en las excavaciones en Tula entre 1941 y 1943. Estaban formadas por cuatro secciones y sostenían el techo de la primera cámara del santuario que coronaba el templo de Quetzalcóatl. Representan a guerreros en traje de gala y una bolsa de copal, símbolo del sacerdocio e indicativa del nexo existente entre guerra y religión.


Vista desde lo alto de la cripta funeraria de Pakal en cuyo interior se puede apreciar la
máscara verde, adornos y objetos mayas encontrados en su interior.


5. Tesoro de la tumba del rey Pakal. Mayas.

Bajando unas escaleras desde la planta baja, nos encontramos con una pequeña galería subterránea acristalada desde donde se puede contemplar una impresionante reconstrucción de la Tumba Real de Pakal, hallada junto al Templo de las Inscripciones de Palenque en 1952. En los pasillos de la galería se muestran en distintas vitrinas acristaladas las máscaras y adornos de piedra verde encontrados en la cripta de Palenque.


Máscara y adornos hallados en la tumba del rey Pakal que
gobernó durante 68 años (615-683 d.C.) en el Palacio de Palenque.


6. Pintura mural de Cacaxtla. Clásico (750-850), pintura al fresco.

Al desaparecer Teotihuacan que llegó a tener en su momento de mayor apogeo más de 100.000 habitantes, surgieron otros núcleos de población en la región central de Mesoamérica. Entre los años 600 y 1250 aparecieron otros centros poblaciones toltecas como Cholula (con la pirámide más grande de América), (Zona de Puebla), Cacáxtla (Zona de Tlaxcala) o Tula (Zona de Hidalgo). Durante este periodo aparecieron los Atlantes que ya vimos anteriormente y sobre todo en Cacaxtla un arte pictórico muy desarrollado. Las representaciones que se muestran en una de las salas del museo impresionan por el colorido de las mismas.


Mari Carmen, Paloma y Juana posan junto a la maqueta policromada de fibra de vidrio que representa a tamaño natural el Templo de Quetzalcóatl de Teotihuacán (h. 400 d.C.)

7. El Templo de Quetzalcóat. Clásico temprano (h. 400 d.C.) fibra de vidrio, maqueta policromada a tamaño natural.

Uno de los edificios más importantes que vimos en Teotihuacan fue el Tempo de Quetzalcóatl del que podemos disfrutar de algunas estancias.  En esta sala se ha reconstruido en fibra de vidrio una maqueta a tamaño natural de todo su exterior. Impresionan las figuras simbólicas en relieve de las serpientes emplumadas y de las serpientes de fuego (verdor/vida versus desiertos cálidos).

Juan Carlos junto a la maqueta policromada de fibra de vidrio que representa a tamaño natural el Templo de Quetzalcóatl de Teotihuacán (h. 400 d.C.) donde se pueden apreciar con más detalle las cabezas de las serpientes y las filigranas que lo adornan.


Detalle de una de las paredes del palacio de Tepantitla, en Teotihuacán, decoradas con figuras y escenas mitológicas.


8. Reproducción del Mural de Tláloc. "El Paraíso de Tláloc", Detalle. Clásico temprano (h. 400 d.C.), pintura al fresco.

En los complejos residenciales de la clase alta o media de la antigua ciudad de Teotihuacán, las paredes interiores estaban decoradas con figuras y escenas muy repetitivas de su mitología de trazos estilizados. La más famosa es esta de "El Paraíso de Tláloc", en el Palacio de Tepantitla, descubierta entre 1942 y 1944.


Juan Carlos en el quicio de entrada a una de las estancias del palacio de Tepantitla (Teotihuacan) con las coloridas pinturas murales aztecas. Teotihuacan fue una de las ciudades precolombinas más significativa por su variada riqueza de pintura mural.


JC y Paloma junto a la escultura de la "Diosa Coatlicue"; del período
Posclásico, hallada en la plaza mayor de México en 1790.
 

9. Diosa Coatlicue. Posclásico (900-1521 d.C.), piedra volcánica. Altura 350 cm; ancho 130cm.

Esta gran escultura de la zona mexica representa la diosa madre, Coatlicue, que fue hallada en 1790 en una excavaciones en la plaza mayor de la Ciudad de México. La parte superior de la escultura, hecha con piedra volcánica,  la forman dos cabezas de serpiente enfrentadas., símbolo de la dualidad. La serpiente se relaciona con la tierra y el inframundo. Los pies de la escultura tienen forma de garras de águila, otro de los seres mitológicos aztecas. El águila representaba principalmente el carácter guerrero, concebido como una misión sagrada, la fuerza, la agresividad, la valentía, el dominio del espacio.

Una de las esculturas expuestas en la sala 5, dedicada a Teotihuacán, es este "Personaje sedente" datado hacia el 400 d.C.






10. Personaje sedente. Clásico temprano (h. 400 d.C.), barro.

La representación de la figura humana fue una de las formas distintivas del antiguo pueblo teotihuacano. Los rostros, tanto los plasmados en barro, como el de la foto del "Personaje sedente", como los esculpidos en piedra, presentan una gran semejanza con el prototipo real de los habitantes de Teotihuacán.


Este "Complejo Muerte", lo componen porun lado, dos esculturas de cráneos de origen teotihuacano y por otro, un disco central que representa al dios de la muerte o señor del mundo inferior; encontrados en Teotihuacán en 1917 y 1963.


11. Mictlantecuhtli, dios de la muerte o señor del mundo inferior. Periodo Clásico temprano (100-200 d.C.), basalto, altura 12,5 cm; ancho: 99 cm; y dos esculturas de cráneos de manufactura teotihuacana.

Nos llamó mucho la atención este conjunto de cráneos que podríamos relacionar fácilmente con las famosas catrinas mejicanas. La cartela ponía que se trata del "Complejo Muerte" compuesto por la escultura central bautizada como "Mictlantecutli", dios de la muerte, es de origen mexica y que fue hallada en la plaza de la Pirámide del Sol, en Teotihuacán, durante unas excavaciones en 1963. Y la otra parte del complejo la forman dos cráneos que la custodian a los lados y que provienen de las excavaciones realizadas en 1917, también en la Pirámide del Sol. Ambas figuras tienen bandas anudadas que denotan un amarre para la muerte o para el sacrificio. La interpretación que dan los estudiosos es que al desaparecer el Sol, en el ocaso, dejaba de iluminar la Tierra y se entraba en el mundo de los muertos hasta que llega el amanecer en que nuevamente el Sol ilumina la Tierra.


Mari Carmen junto a una copia del penacho de Moctezuma II.


12. Reproducción de la corona de plumas de Moctezuma II. Postclásico tardío (h. 1325-1521), plumas de quetzal, joyas, cuentas y cuero.

Las coronas aztecas eran ricamente adornadas con penachos de vistosas plumas de quetzal, oro, cuentas de jade  y cuero. En el Museo se expone una reproducción del que se supone perteneció a Moctezuma II, el octavo y último tlatoani (gobernante) del Imperio azteca, nacido en Tenochtitlán en 1466, que gobernó durante la llegada de Hernán Cortés y la conquista española.

Juana, Juan Carlos y Paloma posando junto a la reproducción de la corona de plumas de Moctezuma II.


A modo de curiosidad hay que decir que el original se encuentra en el Museo Etnológico de Viena (Weltmuseum -Museo del Mundo). Hay muchas versiones sobre cómo llegó esta corona de plumas a Europa. Para unos fue parte de un conjunto de 158 piezas que el rey azteca regaló a Hernán Cortes, en calidad de "visitante de honor", cuando el conquistador español llegó a la capital del imperio azteca en 1519. Otras teorías afirman que "El 10 Julio de 1519, la Junta de Regimiento de la Villa Rica de la Vera Cruz envió por vía marítima una Carta de Relación dirigida a la Reina Doña Juana y a su hijo el emperador Carlos. En este mismo navío se despacharon también “el oro y plata y piedras y plumajes que se ha habido en estas partes nuevamente descubiertas”, se supone que entre ellos viajaba el famoso penacho (Web: Noticonquista).


Vitrina del Museo de América de Madrid con diversos objetos de adorno o ceremoniosos elaborados
mediante el arte plumario característico de las culturas ancestrales de México y Perú.


Según la web del Museo de América de Madrid "Otros objetos de estos primeros envíos, como el famoso Penacho de Moctezuma, no se conservan en España por tres motivos: algunos fueron regalados a las casas reales europeas, otros objetos de metales preciosos fueron fundidos para aprovechar el material y algunos objetos de materiales orgánicos simplemente se degradaron con el tiempo".

Por supuesto que no resistimos ninguno de los cuatro a hacernos una foto con esta obra tan singular. También, como dato curioso, decir que en el Museo de América de Madrid, existe otra fiel reproducción del penacho de Moctezuma.








lunes, 10 de noviembre de 2025

Hoteles en México

Fachada del Hotel Regente City en Ciudad de México.


CIUDAD DE MÉXICO, Hotel Regente City.

Este hotel refinado con fachada de metal moderna está situado entre la Avenida de los Insurgentes y el Paseo de la Reforma, a 11 minutos a pie de la parada de metro más cercana y a 2,7 km de la plaza del Zócalo. Las habitaciones, funcionales y vistosas, tienen suelo laminado de madera, televisión por cable, caja fuerte y Wi‑Fi gratis. Las habitaciones de categoría superior cuentan con zona de estar. Las suites incluyen bañera de hidromasaje. Hay servicio de habitaciones. El hotel dispone de un restaurante moderno de cocina española e internacional, bar, gimnasio, centro de negocios y aparcamiento gratuito.

Fachada Hotel Regente City.



Fachada del hotel Hacienda Monteverde en el centro de San Miguel de Allende.


SAN MIGUEL DE ALLENDE, Hotel Hacienda Monteverde.

Este hotel, que ocupa un edificio vistoso de estilo colonial español, se encuentra a 9 minutos a pie del Mercado de Artesanías La Ciudadela y a 1 km del Museo Histórico de San Miguel de Allende. Las habitaciones son funcionales y cuentan con mobiliario de madera, Wi‑Fi gratis, televisión de pantalla plana, ventilador y, en algunos casos, chimenea. Las suites, donde pueden alojarse hasta 6 personas, incluyen sala de estar. Hay servicio de habitaciones. Los menores de 12 años se alojan gratis con sus padres (máximo 2). El hotel dispone de un restaurante rústico con arcos de ladrillo visto, jardín y un patio adoquinado con mesas, sillas y fuente.

sábado, 8 de noviembre de 2025

Laura Elena Belmonte, Universidad de Nuevo México


La
Dra.  Laura  Elena  Belmonte  es profesora asociada de Estudios Chicanos en el Departamento de Estudios Chicanos de la Universidad de Nuevo México. Nació y creció en el Valle Sur de Albuquerque
Nuevo México, hija de padres inmigrantes mexicanos. Sus años de formación, aprendiendo sobre la cultura de su familia y la de su entorno en Nuevo México, la han llevado a investigar el feminismo chicano y mexicano, los estudios fronterizos y transnacionales, y el activismo político chicano. Como estudiante universitaria de primera generación, se licenció en Educación Secundaria con especialización en Español y Educación Bilingüe en 2009 y obtuvo su maestría en Español con énfasis en Literatura Hispánica en 2011, ambas en la Universidad de Nuevo México. En 2016, recibió su doctorado en Español con énfasis en Literatura y Cultura Chicana de la Escuela de Letras y Culturas Internacionales de la Universidad Estatal de Arizona.

La obra de  la Dra.  Belmonte se fundamenta en su experiencia como hija de inmigrantes mexicanos que vivió en la frontera entre Estados Unidos y México y en su vivencia de la espiritualidad y la religión en una iglesia protestante latina. Ha publicado artículos en Chiricú Journal: Latina/o Literatures, Arts, and Culture  y Ámbitos Feministas , y capítulos en las antologías  Transnational Chicanx Perspectives on Ana Castillo  y  La Plonqui: The Literary Life and Work of Margarita Cota-Cárdenas .

El libro del  Dr.  Belmonte , «Brutalidades fronterizas: Violencia en la frontera entre Estados Unidos y México en la literatura, el cine y la cultura» , publicado en junio de 2024 por la Editorial de la Universidad de Nuevo México, es un estudio de la producción cultural que representa la violencia perpetrada por los gobiernos de Estados Unidos y México contra las comunidades de color en la frontera entre ambos países. Este libro fue galardonado con el Premio del Libro de Nuevo México 2025 en la categoría de Historia.

La Dra.  Belmonte  imparte clases sobre Estudios de la Frontera entre Estados Unidos y México, Pensamiento Crítico en Estudios Chicanos y Chicanas, Feminismos Chicanos, Escritoras Chicanas e Inmigración y Asimilación.

Libros sobre México



 

Sinopsis de MÉXICO, CIUDAD DE PAPEL, de Gonzalo Celorio, Permio Cervantes 2025.

"México, ciudad de papel es un libro que transita por la historia de la que hoy por hoy es la concentración urbana más grande del planeta y da cuenta de las sucesivas destrucciones a las que la megalópolis se ha visto sometida a lo largo de su historia. Con un aliento elegíaco que se sobrepone a la erudición académica, Gonzalo Celorio nos entrega en este texto -con el que, por cierto, ingresó a la Academia Mexicana en 1996-, su visión íntima y adolorida de una ciudad que para construir su futuro ha destruido indefectiblemente su pasado. Si algo sobrevive de la historia de nuestra ciudad es el conjunto de voces que le ha sabido preservar en el ámbito duradero de la literatura. Nos dice Celorio: «De los pasados esplendores de la ciudad de México persisten las voces de quienes la cantaron, con líricos acentos, cuando era la región más transparente del aire; de quienes la describieron, azorados, cuando a ella llegaron allende el mar océano o la establecieron en lengua latina para darle cabida en las ciudades del mundo o la magnificaron con palabras hiperbólicas y artificiosas; de quienes la puntualizaron en términos científicos; de quienes la liberaron con sus discursos cívicos y sus artículos combativos y la relataron en sus costumbres y sucesos; de quienes hoy la registran, la definen, la inventan y la salvan de la destrucción merced a la palabra. Las voces, en suma, que la han construido letra a letra en la realidad perseverante de la literatura. La nuestra es una ciudad de papel».




Sinopsis de "ESE MONTÓN DE ESPEJOS ROTOS", de Gonzalo Celorio, Premio Cervantes 2025.
El relato deslumbrante de una vida que es memoria de México, y de su fascinante literatura

Tras la saga dedicada a sus orígenes llamada no sin ironía «Una familia ejemplar», Gonzalo Celorio habla de sí mismo, y nos entrega unas memorias deslumbrantes que son también una gran obra literaria. Asistimos en primera persona a la vida privada y la vida pública, a su vocación literaria, su formación intelectual, sus tareas institucionales como maestro, académico, editor, difusor de la cultura… pero a la vez, en una magnífica estructura zigzagueante, a su vida más íntima: «Cuando visitaba con enfermiza asiduidad el Bar León para oír música guapachosa, los parroquianos del lugar no podían creer que yo fuera un "respetado" profesor universitario que además ejercía determinadas funciones académico-administrativas, mientras que mis alumnos y mis colegas de la facultad, salvo casos excepcionales, no imaginaban que, al salir del aula tras dar mi "docta" clase o de mi oficina después de haber cumplido con mis obligaciones burocráticas, me apresurara a recorrer semejantes antros del centro histórico de la ciudad». Están aquí pues sus exultantes pasiones: la palabra, la literatura, el teatro, la música popular, la fiesta, la celebración, los rituales domésticos, el barroco, la arquitectura, el magisterio, la amistad, el amor y sus simulacros.

 



Sinopsis de "EL ESPLENDOR DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA" de José Manuel Azcona Pastor.

"Juzgar el pasado histórico con la perspectiva del presente es un error. Quienes juzgan la historia sin interpretarla con métodos científico-académicos son miembros de la demagogia más irracional y agresiva.
La conquista de América fue, como todas las de la historia de la humanidad, cruel y violenta. Sin embargo, la España de los siglos XV al XIX buscó administrar los territorios americanos con unos escrúpulos de conciencia jamás superados por nación alguna. Para ello, la política de la Monarquía Universal Hispánica desarrolló el más complejo y avanzado cuerpo legislativo de su tiempo, siempre sustentado en el espíritu de las leyes y la justicia global.
Jean Dumont afirmó que si, por desgracia, España hubiera asumido la reforma protestante, si se hubiera vuelto puritana y si, asimismo, se hubiera aplicado los mismos principios que se usaron en América del Norte donde se creía que «los indios son inferiores, unos hijos del demonio», un inmenso genocidio habría eliminado de América del Sur a todos los pueblos indígenas, como hicieron en el Norte los británicos y sus descendientes.
Esta obra reivindica la ingente labor desarrollada por la Monarquía española en sus territorios durante el periodo desde 1492 a 1898."


Sinopsis de "AL DÍA SIGUIENTE DE LA CONQUISTA, La historia de lo que España construyó en América", de Juan Miguel Zunzunegui.


Al día siguiente de la conquista, terminó el aislamiento en América, germinó una nueva civilización y comenzó la fusión entre dos mundos que hasta entonces lo desconocían todo el uno del otro. Castellanos, tlaxcaltecas y texcocanos comenzaron a construir la hispanidad: pueblo mestizo, cristiano y humanista, mágico y místico que dio la vuelta al mundo y engendró la primera globalización, una cultura que dejó un continente sembrado de vestigios de grandeza.

Juan Miguel Zunzunegui, hispanista superventas en México y brillante conferenciante, firma su primera obra en España para contar sin odios ni rabia lo que verdaderamente ocurrió en América. Una historia que desmiente la Leyenda Negra, pero que tampoco teme señalar las faltas cometidas. Esta es la historia de cuando juntos fuimos imperio.

«Qué hermosa civilización construimos, pero que terrible historia nos contamos. Qué grandeza llegamos a crear, pero dejamos que las narrativas de conquista nos impidan ver las maravillas que están frente a nuestros ojos».

"América fue descubierta por España y se la descubrió incluso a sus propios habitantes, que por primera vez conocieron su ubicación geográfica en un mundo que desconocían por completo y del que hasta ese momento no formaban parte. ¿Fue conquistada? No. Conquistadas fueron Tenochtitlan y Cuzco, por ejércitos indígenas, por cierto; y tras la caída de las dos capitales de imperios que no eran imperios y que se desconocían mutuamente, se comenzó a construir algo completamente nuevo. No fue invadida, porque para invadir hacen falta ejércitos y jamás llegó uno de España a América".


 

martes, 28 de octubre de 2025

Conocer México

 

Vista panorámica de la Plaza Mariana con la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México.


México: Un Viaje Inolvidable de 9 Días.

Este es un viaje que lo tiene todo: historia ancestral, ciudades coloniales vibrantes, arte que desborda las calles y sabores que conquistan el alma. Esta es la crónica de nuestra expedición de 9 días y 7 noches por el corazón de México.

Nuestros Hoteles previstos (Ver entrada Hoteles).


Todo lo que incluye esta expedición.


  • Vuelos ida y vuelta Madrid - Ciudad de México.

  • Autocar moderno para todos los traslados y excursiones.

  • Un guía acompañante de habla española.

  • Régimen de pensión completa.

  • Agua incluida en las comidas.

  • Tasas de alojamiento y seguro básico de viaje.


Visitas y entradas incluidas.


  • Ciudad de México: Visitas guiadas por la ciudad: Paseo de la Reforma, Alameda Central, Palacio de Bellas Artes, Calle Madero El Zócalo, Palacio Presidencial y Catedral.

  • Ciudad de México: Excursiones a Xochimilco, Teotihuacán, Plaza Mariana y Basílica de Guadalupe.

  • San Miguel de Allende.

  • Dolores Hidalgo.

  • Guanajuato.

  • Querétaro.

  • Puebla.

  • Cholula.